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ING. HEBERTH PEREZ

HISTORIA DE LA REPUBLICA DOMINICANA

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HISTORIA DE LA REPUBLICA DOMINICANA

Hispaniola Laciudad de Santo Domingo (República Dominicana):
Fue fundada el 4 de agosto de 1496 por Bartolomé Colón en la orilla izquierda del río Ozama. Un huracán la destruyó en 1502 y Nicolás de Ovando decidió su traslado a la margen derecha del río. Durante la primera mitad del siglo XVI Santo Domindo creció espectacularmente y se convirtió en la primera ciudad de tipo europeo del Nuevo Continente. Su situación geográfica hizo de ella el foco principal de la colonización, y de su puerto partieron Hernán Cortés hacia México, Ponce de León a Puerto Rico, Diego Velázquez a Cuba, Pizarro al Perú y
Vasco Núñez de Balboa hacia el Pacífico. Fue proclamada obispado en 1512. La conquista de México y el auge del puerto de La Habana, junto con la inquietud provocada por los frecuentes ataques piratas y las luchas del interior de la isla, originaron un proceso de decadencia que duraría desde la segunda mitad del siglo XVI hasta el siglo XIX.


Fuertes de Concepción y San Gil Ataque de Francis Drake a Santo Domingo (1586):
[...] Se presentó delante de Santo Domingo con 20 barcos y 8.000 hombres. Nada pudieron hacer los españoles por defenderse con 500 arcabuceros, cien soldados de caballería y una escasa milicia nativa, aquel
pirata bajito, tormentoso y malencarado -debido a una cicatriz que le causó una flecha en sus años de negrero en Africa- tomó la ciudad con cierta facilidad. Colocó su cuartel general en la catedral, después de destrozarla y saquear los altares, imágenes y lápidas en busca de todo lo que brillara, mientras los detenidos se amontonaban en la cripta. Un marinero inglés describió esta escena: "Quemamos todas la imágenes de madera. Destruimos todo lo que existía en el interior de las iglesias y encontramos muchas vajillas, monedas y perlas escondidas". Ordenó que en el cementerio, situado en la actual plaza de los Curas, fueran removidas las tumbas por si algunas ocultaban objetos de valor. En la cercana Casa del Cordón instaló una balanza para pesar la cantidad exacta de oro y joyas que cada ciudadano debía entregar hasta completar la cantidad de 25.000 ducados. Este era el precio que él había exigido -a todas luces imposible de pagar- para no arrasar la ciudad y matar a sus habitantes. Las guías y libros anglófonos narran que fueron colgados o pasados por las armas "algunos oficiales españoles". No hablan de los numerosos muertos causados en la población civil -entre ellos, Francisco Tostado, primer profesor nativo de la universidad dominicana- y olvidan la crueldad de Drake incluso con sus propios hombres. Si alguien de su tripulación robaba o escondía la más mínima parte del botín, le cortaba una mano; si mataba, se le ataba junto al muerto y ambos eran arrojados al mar; si era sospechoso de rebeldía, se le cortaban brazos y pies, se le untaba la cabeza con miel y se le dejaba en una playa abandonada. Esa era su ley. La lista de edificios monumentales que resultaron dañados o destruidos es extensa: entre otros, el hospital San Nicolás de Bari, fundado en 1503 gracias a una española piadosa que asistía a los enfermos en su propio bohío; el convento de los Dominicos, con representaciones de dioses paganos similares a los de Medina de Rioseco y la Universidad de Salamanca; el monasterio de San Francisco de Asís, levantado en 1508; las Casas Reales, formadas por el palacio de los Gobernadores y la Real Audiencia; y templos como los de Santa Bárbara, Regina Angelorum, Nuestra Señora del Carmen, de las Mercedes, Santa Clara o la ermita de San Miguel; en resumen: todas las iglesias... Drake no derribó los quince fuertes que rodean la ciudad, tal vez por si algún día debía protegerse en ellos.(Jos Martín)


El barrio de San Carlos de Tenerife:
Cuando visité la República Dominicana me llamó la atención la existencia de un barrio de la capital dominicana, que hasta hace unas décadas fue municipio independiente.
 Me refiero a San Carlos de Tenerife y de cuya fundación se hace eco Viera y Clavijo. Fue fundado por familias canarias a finales del siglo XVII, cuando el Rey de España autorizó la emigración de familias procedentes de nuestro archipiélago. Los historiadores dominicanos se refieren a los tinerfeños emigrados en términos muy elogiosos. Dicen que eran honrados, fuertes y que ni por rara casualidad se encontraban entre ellos pendencieros, vagos o jugadores. El poblado de San Carlos de Tenerife se fundó el 18 de febrero de 1685 en tiempos del arzobispo Fray Domingo Fernández de Navarrete, cuando este escribió al Rey una carta, anunciándole el asentamiento de los canarios: "Comiénzase a fundar pueblo para las familias que vinieron de las Islas Canarias. Tengo ya sacerdote confesor, que por ahora les asista". En 1692 los moradores de San Carlos tenían una iglesia muy modesta con cura. La importancia del poblado de San Carlos como factor de producción agrícola y poblacional se hizo notar en pocos años. He leído que en abril de 1740 contaba con 882 personas, incluidos 169 esclavos. Disponía de unos 300 hombres de armas, todos blancos y bien armados, por cuenta propia. Según informa el arzobispo Alvarez de Abreu al Rey, en 1740, todos se ejercitaban en la labor y cultivo de los campos, con cuyos frutos abastecían a la ciudad. Estaban fabricando una iglesia a su costa y no la podían acabar por falta de medio. Tenían tres cofradías compuestas de blancos, cura y sacristán mayor. Todos los vecinos, informaba el arzobispo, vivían muy arreglados de modo que entre ellos no se encontraba nota ni vicio grave. Entre los apellidos de este barrio abundan los Acosta, Bello, Díaz, Fajardo, García, González, Hernández, Herrera, Machado, Pereira, Pérez y Rodríguez. (Juan Arencibia

HISTORIA DE LA REPUBLICA DOMINICANA

Hispaniola La ciudad de Santo Domingo (República Dominicana):
Fue fundada el 4 de agosto de 1496 por Bartolomé Colón en la orilla izquierda del río Ozama. Un huracán la destruyó en 1502 y Nicolás de Ovando decidió su traslado a la margen derecha del río. Durante la primera mitad del siglo XVI Santo Domindo creció espectacularmente y se convirtió en la primera ciudad de tipo europeo del Nuevo Continente. Su situación geográfica hizo de ella el foco principal de la colonización, y de su puerto partieron Hernán Cortés hacia México, Ponce de León a Puerto Rico, Diego Velázquez a Cuba, Pizarro al Perú y
Vasco Núñez de Balboa hacia el Pacífico. Fue proclamada obispado en 1512. La conquista de México y el auge del puerto de La Habana, junto con la inquietud provocada por los frecuentes ataques piratas y las luchas del interior de la isla, originaron un proceso de decadencia que duraría desde la segunda mitad del siglo XVI hasta el siglo XIX.


Fuertes de Concepción y San Gil Ataque de Francis Drake a Santo Domingo (1586):
[...] Se presentó delante de Santo Domingo con 20 barcos y 8.000 hombres. Nada pudieron hacer los españoles por defenderse con 500 arcabuceros, cien soldados de caballería y una escasa milicia nativa, aquel
pirata bajito, tormentoso y malencarado -debido a una cicatriz que le causó una flecha en sus años de negrero en Africa- tomó la ciudad con cierta facilidad. Colocó su cuartel general en la catedral, después de destrozarla y saquear los altares, imágenes y lápidas en busca de todo lo que brillara, mientras los detenidos se amontonaban en la cripta. Un marinero inglés describió esta escena: "Quemamos todas la imágenes de madera. Destruimos todo lo que existía en el interior de las iglesias y encontramos muchas vajillas, monedas y perlas escondidas". Ordenó que en el cementerio, situado en la actual plaza de los Curas, fueran removidas las tumbas por si algunas ocultaban objetos de valor. En la cercana Casa del Cordón instaló una balanza para pesar la cantidad exacta de oro y joyas que cada ciudadano debía entregar hasta completar la cantidad de 25.000 ducados. Este era el precio que él había exigido -a todas luces imposible de pagar- para no arrasar la ciudad y matar a sus habitantes. Las guías y libros anglófonos narran que fueron colgados o pasados por las armas "algunos oficiales españoles". No hablan de los numerosos muertos causados en la población civil -entre ellos, Francisco Tostado, primer profesor nativo de la universidad dominicana- y olvidan la crueldad de Drake incluso con sus propios hombres. Si alguien de su tripulación robaba o escondía la más mínima parte del botín, le cortaba una mano; si mataba, se le ataba junto al muerto y ambos eran arrojados al mar; si era sospechoso de rebeldía, se le cortaban brazos y pies, se le untaba la cabeza con miel y se le dejaba en una playa abandonada. Esa era su ley. La lista de edificios monumentales que resultaron dañados o destruidos es extensa: entre otros, el hospital San Nicolás de Bari, fundado en 1503 gracias a una española piadosa que asistía a los enfermos en su propio bohío; el convento de los Dominicos, con representaciones de dioses paganos similares a los de Medina de Rioseco y la Universidad de Salamanca; el monasterio de San Francisco de Asís, levantado en 1508; las Casas Reales, formadas por el palacio de los Gobernadores y la Real Audiencia; y templos como los de Santa Bárbara, Regina Angelorum, Nuestra Señora del Carmen, de las Mercedes, Santa Clara o la ermita de San Miguel; en resumen: todas las iglesias... Drake no derribó los quince fuertes que rodean la ciudad, tal vez por si algún día debía protegerse en ellos.(Jos Martín)


El barrio de San Carlos de Tenerife:
Cuando visité la República Dominicana me llamó la atención la existencia de un barrio de la capital dominicana, que hasta hace unas décadas fue municipio independiente. Me refiero a San Carlos de Tenerife y de cuya fundación se hace eco
Viera y Clavijo. Fue fundado por familias canarias a finales del siglo XVII, cuando el Rey de España autorizó la emigración de familias procedentes de nuestro archipiélago. Los historiadores dominicanos se refieren a los tinerfeños emigrados en términos muy elogiosos. Dicen que eran honrados, fuertes y que ni por rara casualidad se encontraban entre ellos pendencieros, vagos o jugadores. El poblado de San Carlos de Tenerife se fundó el 18 de febrero de 1685 en tiempos del arzobispo Fray Domingo Fernández de Navarrete, cuando este escribió al Rey una carta, anunciándole el asentamiento de los canarios: "Comiénzase a fundar pueblo para las familias que vinieron de las Islas Canarias. Tengo ya sacerdote confesor, que por ahora les asista". En 1692 los moradores de San Carlos tenían una iglesia muy modesta con cura. La importancia del poblado de San Carlos como factor de producción agrícola y poblacional se hizo notar en pocos años. He leído que en abril de 1740 contaba con 882 personas, incluidos 169 esclavos. Disponía de unos 300 hombres de armas, todos blancos y bien armados, por cuenta propia. Según informa el arzobispo Alvarez de Abreu al Rey, en 1740, todos se ejercitaban en la labor y cultivo de los campos, con cuyos frutos abastecían a la ciudad. Estaban fabricando una iglesia a su costa y no la podían acabar por falta de medio. Tenían tres cofradías compuestas de blancos, cura y sacristán mayor. Todos los vecinos, informaba el arzobispo, vivían muy arreglados de modo que entre ellos no se encontraba nota ni vicio grave. Entre los apellidos de este barrio abundan los Acosta, Bello, Díaz, Fajardo, García, González, Hernández, Herrera, Machado, Pereira, Pérez y Rodríguez. (Juan Arencibia)


Ataque a enclave Antillano Puerto Rico:
Colonización española:

Los primeros pobladores de la isla de Boriquén (nombre transformado por los españoles en Borinquén) fueron los guanacahibes, que desconocían la agricultura y de los que a la llegada de los españoles no quedaba apenas resto. Más tarde llegaron los arauacos procedentes de las costas venezolanas, portadores de una civilización superior y conocedores de la agricultura. En los siglos XIV y XV la isla se vio sometida a las incursiones de los feroces caribes, que llegaron a dominar esporádicamente algunas zonas del oriente. La isla fue descubierta por Cristóbal Colón en su segundo viaje (19 noviembre 1493). Le dio el nombre de San Juan Bautista en honor al príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos. En 1508 comenzó la exploración por obra de Juan Ponce d León, compañero de Colón , que fue nombrado gobernador al año siguiente, título al que hubo de renunciar ante las reclamaciones de Diego Colón, para ostentar l de capitán de la Armada contra los Caribes, con una amplia jurisdicción en tierra y mar. La obra de Ponce de León fue muy considerable: fundó la Villa de Caparra, en la bahía donde hoy se levanta la capital, que luego fue trasladada a la isleta próxima (1521) y recibió el nombre de San Juan de Puerto Rico, sometió a los, impulsó la economía de la isla, explotó sus yacimientos auríferos, promovió el cultivo de productos tropicales, para lo que fueron importados esclavos negros, y facilitó el desarrollo de la ganadería. A la muerte de Ponce de León en 1521 la isla, ante una serie de circunstancias desfavorables, no progresó como parecía esperarse en sus prometedores comienzos. Las incursiones de los caribes no cesaron todavía en mucho tiempo y los indígenas isleños se sublevaron varias veces ante el sistema de repartimientos. Los ciclones, los terremotos y la viruela traída por los negros afectaron gravemente a la economía de la población. Pero más temibles fueron las incursiones de los piratas ingleses y holandeses: Drake saqueó la ciudad de San Juan en 1595 y el conde de Cumberland ocupó Puerto Rico durante unos meses en 1598. La importancia estratégica de la isla en el Caribe demandó una organización militar que hasta entonces no había apenas existido: se llevó un ejército regular y se construyeron grandes fortificaciones. A finales del s. XVIII comienza a cobrar importancia el cultivo del café. Una de las más peligrosas incursiones de la piratería ocurrió en 1797, cuando el almirante inglés Harvey, con una poderosa escuadra y 10.000 hombres de desembarco, fracasó en sus intentos de conquista gracias al valor de la guarnición española mandada por el gobernador Ramón de Castro.

Siglo XIX:
Durante el s.XIX Puerto Rico progresó más rápidamente que en los siglos anteriores. La proclamación de la independencia en
Hispanoamérica motivó la llegada de muchos realistas que contribuyeron a intensificar la colonización. La isla cobró cada vez más autonomía: se designó un diputado por las Cortes de Cádiz; en 1811 se estableció la intendencia de Puerto Rico, separada del gobierno central; se crearon nuevos puertos y se suprimieron los monopolios. Pero lo que contribuyó más al auge de Puerto Rico fue la llamada "Cédula de Gracias" (1815), que autorizaba el libre comercio y permitía la inmigración de extranjeros católicos. Las incursiones piratas continuaron, pero la mayor solidez económica y social de la isla las hicieron menos peligrosas. Inmigrantes procedentes de Canarias, Venezuela y las colonias francesas acudieron en gran número a Puerto Rico. Aunque la vida política de l isla estuvo constreñida por el gobierno militar, hubo algunos movimientos separatistas, si bien con poco éxito. En 1835 el capitán Loizaga, con algunos partidarios, trató de establecer la Constitución de 1812, pero fracasó y fue expatriado. En 1868 estalló otro movimiento separatista acaudillado por Lares, que fue abortado rápidamente. A finales de siglo la isla evolucionó hacia un gobierno autónomo: la primera representación de los partidos políticos fue admitida por las Cortes en 1869; los esclavos fueron liberados en 1873; en 1897 se concedió a Puerto Rico un régimen autónomo, preludio de la completa independencia.

Dependencia de los Estados Unidos:
Sin embargo la guerra con Estados Unidos cambió de forma sustancial los planes previstos. La evolución política de Puerto Rico se vio alterada cuando en 1898 las tropas españolas fueron derrotadas por las norteamericanas, que ocuparon la isla rápidamente. España cedió Puerto Rico a Estados Unidos el 10 de diciembre de 1898, tras la firma del Tratado de París. La ocupación norteamericana aplicó a la isla un tratamiento de colonia hasta 1900, año en que se permitió a los puertorriqueños elegir su propia Cámara de Representantes. En 1917 se les concedió la ciudadanía norteamericana, según la ley Jones, aunque los gobernadores los siguió nombrando el presidente de los Estados Unidos. En 1945 fue designado el primer gobernador originario de la isla, Jesús T. Piñeiro, y en 1948 fue elegido por votación Luis Muñoz Marín. El 25 de julio de 1952 se transformó la isla en Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En julio de 1967 tuvo lugar un referéndum para que el pueblo eligiera entre la continuación del status de Estado Libre Asociado, la integración en Estados Unidos como su quincuagésimo-primer estado o la independencia total; la continuación de la situación vigente venció por clara mayoría: 60,4% de los votos emitidos, mientras que la integración en Estados Unidos, la llamada estadidad obtuvo el 39%, y la independencia total el 0,6%. Posteriormente ha habido nuevas consultas al electorado sobre el mismo crucial asunto, y siempre ha vencido el mantenimiento de la fórmula vigente, aunque en proporciones menores (Mariano Mañero)

 

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